Vanessa N., fue detenida por elementos de la Policía Municipal de Puebla luego de que vecinos de Bosques de San Sebastián descubrieron que en su departamento tenía hacinados por lo menos una treintena de animales de diferentes especies, y que en un refrigerador almacenaba unos cadáveres de perro.

Todo inició por la búsqueda de una familia por su perro de raza french poodle, que se encontraba extraviado desde hace varios días, motivo por el cual la tarde de este jueves recibieron una llamada alertándolos sobre el paradero de su mascota, indicándoles que se encontraba en el departamento número 4 del edificio 52, en la Calle 1B.

La familia se trasladó hasta este sitio en donde les abrió la puerta Vanessa, pero al preguntarle sobre el paradero de su perro la mujer se mostró evasiva y se negó a darles información, motivo por el cual el dueño decidió silbar y fue en ese momento cuando su perro respondió la llamada.

Ante esta situación la mujer se puso nerviosa, tomó sus cosas y salió del departamento cerrando la puerta, por lo que los dueños del perro decidieron llamar al número de emergencias 911 pidiendo el apoyo de la policía, al tiempo en que varios vecinos comenzaron a reunirse en este edificio.

Fue así como más de 500 personas de esta colonia comenzaron a llegar y debido a que la Policía Municipal no cuenta con el permiso para ingresar al domicilio, fue que los vecinos decidieron entrar por la fuerza y descubrieron que al interior del departamento se encontraban varias bolsas negras en tambos, las cuales al descubrirlas se percataron de que eran perros muertos.

Asimismo, a través de redes sociales, fue difundido diversos videos transmitidos en vivo donde los vecinos documentaron como en una habitación había varios perros ladrando, mientras que en un refrigerador casero se encontraron más bolsas con restos de perros.

Una versión arroja que la mujer presuntamente se dedicaba a vender carne a taquerías y que incluso vendía carne enchilada, sin embargo las autoridades y varios vecinos pusieron en duda esta versión, pues además existió otra versión de que era para consumo personal y que por eso la refrigeraba.

Cabe señalar que en el lugar también se encontraban dos menores de edad, hijos de Vanessa, los cuales fueron identificados como Eduardo y Kevin, mismos que defendieron a su madre y señalaron que no les daba de comer carne de animal como perro o gato.

Ambos menores quedaron a disposición del DIF mientras que la mujer se encuentra en Rancho Colorado a disposición del área jurídica de la Secretaría de Seguridad Pública y Tránsito Municipal de Puebla, quien se encargará de definir si se encuentra dentro de sus facultades mentales para enfrentar un proceso legal.

Por su parte personal del área de Protección Animal se encargó de trasladar los perros, gatos, conejos, palomas y otros animales que estaban hacinados en este departamento de la unidad habitacional Bosques de San Sebastián, el cual ya había sido denunciado meses atrás sin que las autoridades atendieron el llamado.