Luego de haberse extinguido el fuego en el buque atunero «María Verónica», la Inspectoría en Manzanillo de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) en Colima emprenderá las maniobras para enfriar el área y poder ingresar a ella a valorar los estragos de la conflagración.

El gobierno de Colima señaló que la Inspectoría reportó que el último fuego en ser apagado de la embarcación fue en la parte interna del cuarto de máquinas.

Tras las primeras observaciones, personal de la Profepa constató que las emisiones a la atmósfera, derivadas del incendio, ya eran mínimas y que el barco está completamente quemado (chatarra) y semihundida.

La barrera de contención de combustible continúa instalada en la periferia de la embarcación, sin que se aprecie derrame de hidrocarburos.

[Te puede interesar: Tras incendio de buque en Manzanillo, evalúan daños ambientales]

Sólo son visibles algunas manchas y sólidos desprendidos de la nave, mismos que se retiran con el apoyo de dos embarcaciones menores.

  • Cabe destacar que no se ha presentado ningún aviso de emergencia por parte de la empresa responsable.

La representación de Profepa en Colima tiene programado para este viernes efectuar una visita de inspección en Industria (en materia de residuos peligrosos), por lo que se prepara la correspondiente orden de revisión.

Por tal efecto, se levantará un acta de inspección, mediante la cual el personal impondrá las medidas de restauración y/o compensación aplicables, de conformidad con lo establecido en la Ley Federal de Responsabilidad Ambiental.

El barco atunero María Verónica” estaba provisto para la pesca con 680 mil litros de diésel como combustible para la embarcación, mil 200 litros de gas amoniaco como refrigerante para el proceso de enfriamiento del producto pesquero, gas avión y gasolina magna.

  • Casi todos fueron consumidos en su totalidad durante el siniestro.