Poza Rica, Ver.- Los tiempos en que los dirigentes del STPRM eran amos y señores, con poder para decidir a sus sucesores, han llegado a su fin. Ahora la elección del máximo líder nacional será a través de voto libre y secreto, la organización del proceso recaerá en una comisión electoral y la jornada será vigilada por observadores internacionales.

Aún no se tiene fecha para el día de la jornada electoral en la que se elegirá al nuevo líder nacional del sindicato petrolero, puesto que quedó vacante tras la renuncia de Carlos Romero Deschamps en diciembre de 2019. Pero esta vez, los líderes de las secciones sindicales estarán maniatados para evitar que presionen a los trabajadores y los obliguen a votar siguiendo una línea.

El 11 de diciembre de 2019, el sindicato petrolero notificó a la STPS la adecuación de sus estatutos conforme al nuevo marco legal, estableciendo que sus dirigentes deberán ser electos a través del voto personal, libre, directo y secreto.

En la elección del líder nacional participarán 92,666 trabajadores de planta distribuidos en 470 centros de trabajo, integrados en 36 secciones sindicales.

De acuerdo a la Secretaría del Trabajo, para poder llevar a cabo el proceso electoral, se instalarán entre 211 y 470 casillas. A los candidatos se les otorgará permiso para ausentarse de sus labores para realizar campaña y el financiamiento sería mínimo.

Para el día de la jornada se contemplan observadores de la Organización Internacional del Trabajo y de la STPS. Con ello se pretende verificar el cumplimiento del voto libre y secreto, reduciendo toda posibilidad de coacción de los grupos del poder.

La Comisión Electoral se encargará del desarrollo de los trabajos y establecerá procedimientos que aseguren la identificación de los afiliados con derecho a voto (padrón confiable). La elección se llevará a cabo un solo día y el cierre de las casillas será a las 18:00 horas.

Concluido el cómputo, se entregará la constancia al candidato ganador.