1. Un fenómeno acelerado y alarmante
La Ciudad de México se asienta sobre arcilla blanda del antiguo lago de Texcoco. La extracción desmedida de agua de acuíferos, el peso de la urbanización y la compactación del suelo han provocado un hundimiento sostenido de entre 10 y 30 cm por año en muchas áreas, alcanzando hasta 40 cm en algunas zonas
Según especialistas de la UNAM, este hundimiento ya representa un «punto de no retorno»: de no detenerse, zonas enteras podrían volverse inhabitables en menos de 10 años, obligando a desplazamientos forzados
2. Degradación del drenaje natural e infraestructura colapsada
El hundimiento modifica la pendiente natural de la ciudad, creando depresiones donde el agua de lluvia se acumula y no puede drenar eficientemente . Además, al reducir la permeabilidad del suelo —debido al asfalto, canalización de ríos y concretos—, la capacidad de absorción natural disminuye drásticamente
El resultado: inundaciones recurrentes en zonas como Iztapalapa, Venustiano Carranza, Tláhuac y Gustavo A. Madero, muchas veces acompañadas de grietas estructurales en viviendas e infraestructura
3. No es solo la lluvia: negligencia urbana y planificación insuficiente
Aunque las lluvias intensas intensifican el problema, expertos como Enrique Lomnitz de Isla Urbana destacan que el hundimiento es un factor clave. La ciudad funciona como un «plato hondo», donde la lluvia se acumula naturalmente al no poder drenar correctamente
Además, El País señala que el sistema hídrico de la capital está colapsado por décadas de mala planificación, infraestructura obsoleta e inversiones mal dirigidas, más allá de cualquier fenómeno climático
4. Mapas de riesgo y áreas vulnerables en la mira
Un equipo del Instituto de Geografía de la UNAM desarrolló un mapa detallado de zonas vulnerables a inundaciones en el Valle de México, utilizando imágenes satelitales del Sentinel-1. Se identificaron alcaldías especialmente expuestas como Iztapalapa, Iztacalco, Venustiano Carranza, Azcapotzalco, Cuajimalpa, Gustavo A. Madero y Miguel Hidalgo
5. Consecuencias visibles: monumentos que ya no están al nivel
El hundimiento también afecta a monumentos emblemáticos. El caso del Ángel de la Independencia es paradigmático: se le han añadido escalones debido al descenso del terreno Asimismo, edificios históricos como la Catedral Metropolitana requieren intervenciones continuas por el hundimiento diferencial