Una tradición… que en realidad es inédita
El 12 de agosto, los ministros y ministras electos de la nueva Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) anunciaron que durante su toma de posesión el próximo 1 de septiembre de 2025 se realizará lo que describen como una ceremonia “tradicional”: la entrega de bastones de mando por parte de representantes de pueblos indígenas. Aunque el comunicado la presenta como una costumbre histórica, será la primera vez que dichos bastones sean entregados a miembros del Poder Judicial por autoridades indígenas, lo que cuestiona su carácter verdaderamente tradicional.
¿Qué significa el bastón de mando?
En muchas culturas indígenas, el bastón de mando es símbolo de autonomía, autogobierno y autoridad comunitaria. Otorgarlo a un miembro del poder estatal, pues, choca con su significado original y suelo genera cuestionamientos sobre la pertinencia de su uso institucional.
Dos efectos críticos: ritualización mediática y estereotipos
1. Reacciones previsibles en la oposición
Se anticipan críticas desde la derecha: algunos podrían tildar la ceremonia de brujería o alegar que vulnera la separación Estado-religión. Sin embargo, quienes así reaccionan muestran desconocimiento de que muchas cosmovisiones indígenas no se enmarcan dentro del concepto occidental de religión, y que la laicidad del Estado se diseñó para contrarrestar el poder de la Iglesia, no el de los sistemas de saber indígena.
2. El “efecto Tizoc”: reducir la diversidad cultural a un estereotipo
El comentario lo ejemplifica con la película “Tizoc”: nadie recuerda el pueblo indígena al que pertenecía el protagonista, lo único que importa es que era “indígena”. De igual modo, la llamada “ceremonia indígena” va reduciendo miles de rituales diferentes a una representación genérica, compuesta de flores, copal, caracoles y ramas —elementos que simbolizan lo “indígena” según un imaginario hegemónico. Esta simplificación y su uso mediático terminan por descontextualizar el ritual, vaciarlo de sentido auténtico y convertirlo en escenografía simbólica.Rituales despojados de su esencia
Los rituales ancestrales son procesos que involucran especialistas, tiempos específicos, una carga simbólica compleja. Reducirlos a gestos visuales limpios y estereotipados para un momento político genera una forma de espectáculo interesada, que más que honrar, trivializa. Además, se relatan escenarios en los que rituales originales —como sacrificios de aves en la tradición mixe— resultaron incómodos para los espectadores no especialistas, lo que habría incentivado la transformación de la ceremonia en algo “aséptico” y apto para consumo mediático.