La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, reiteró su rechazo a cualquier forma de intervención extranjera en Venezuela y subrayó que este tipo de acciones “nunca ha traído democracia a los pueblos”. La mandataria sostuvo que la historia de América Latina demuestra que las injerencias externas suelen agravar los conflictos y profundizar la inestabilidad política y social.
Sheinbaum enfatizó que la postura de México se mantiene firme en la defensa de la soberanía de las naciones y en la solución pacífica de las controversias, a través del diálogo y los mecanismos diplomáticos. Añadió que los problemas internos de cada país deben ser resueltos por sus propios ciudadanos, sin presiones externas.
La declaración se da en medio de un clima de alta tensión internacional por la situación política en Venezuela, que ha generado reacciones encontradas entre gobiernos de la región y potencias extranjeras. Desde el Gobierno mexicano, se insistió en la necesidad de privilegiar la paz, la negociación y el respeto al derecho internacional como vía para evitar una mayor escalada del conflicto.









