Patrullas incendiadas, policías retenidos y hasta la casa del delegado terminó ardiendo este domingo, luego de que habitantes salieran a exigir justicia por la muerte de Gabriel Osorio, motociclista que días atrás habría sido embestido por una unidad policial. Los pobladores responsabilizan a los uniformados por lo ocurrido y aseguran que la inconformidad venía desde el viernes, pero todo terminó por explotar con la llegada de más fuerzas de seguridad.
Los hechos ocurren en el poblado La Azucena, municipio de Cárdenas, Tabasco, donde también fue incendiada la delegación municipal. Hasta esta noche, elementos policiacos permanecen retenidos y resguardados dentro de una vivienda de la comunidad, luego de que no se lograra establecer diálogo con los habitantes, quienes mantienen una sola exigencia: que se esclarezca la muerte de Gabriel Osorio y se castigue a quien resulte responsable.